Con otro gol del colombiano Yoshan Valois, que venía de marcar en el clásico, el Granate logró sus primeros tres puntos en la Libertadores. Las dos caras de un equipo que mejoró a partir de los cambios.

La cara del primer tiempo: un equipo en deuda
Una constante en las últimas formaciones desde la salida de Castillo y la lesión de Bou, Pellegrino volvió a confiar en Ramiro Carrera para ocupar la posición de centro delantero. Por detrás, la inclusión de Besozzi en lugar del chileno Sepúlveda y la ausencia de Marcelino Moreno, nuevamente en el banco de suplentes. De la mitad hacia atrás, los dos cambios que se preveían: Pérez y Peña Biafore por Guidara (suspendido) y Pitín Cardozo (lesionado).
La postura inicial de los dos equipos fue la imaginable en la previa. Todo Lanús en campo de Always Ready, salvo Losada. Y todo Always Ready en su propio campo, replegado y buscando sacar alguna contra esporádica.
Con una defensa muy baja del equipo boliviano, las premisas del Granate fueron presión alta para recuperar arriba y circulación de pelota de un lado a otro, a los fines de encontrar espacios donde lastimar.

Así se generaron las dos primeras llegadas del partido, ambas en los pies de Franco Watson. A los 9, un centro atrás de Gonza Pérez que conectó apenas desviado de sobrepique. La siguiente, a los 20, con un zurdazo cerca del palo derecho de Baroja, forzando un error en la salida rival.
Más allá de esas ocasiones, el rendimiento del equipo de Pellegrino estuvo lejos de ser satisfactorio, con falta de variantes y precisión en los metros decisivos. Ante ese panorama, Sasha Marcich buscó mostrar el camino, con un remate de media distancia que pasó cerca. En el descuento, otra aproximación a partir de un pase bombeado de Peña Biafore y un zurdazo de Carrera -desde un ángulo cerrado- que despejó Baroja. El Grana no pudo quebrar el cero y así se fueron al descanso.

La cara del segundo tiempo: un equipo más ofensivo y con un nueve
De movida, Pellegrino incluyó a Yoshan Valois, héroe en el Clásico del Sur con su gol agónico de cabeza a Banfield. Afuera Watson y reacomodamiento de piezas en ataque, con Carrera por detrás del nueve. Con el correr de los minutos, también ingresaron Marcelino Moreno y Dylan Aquino, conformando un bloque más dinámico.
A partir de las variantes mejoró mucho Lanús, que empezó a llegarle por todos lados a un equipo boliviano que se limitó a sostener el cero. Después de algunas aproximaciones, a los 22 se abrió el marcador: tiro libre de Lino, rebote largo de Baroja (figura de Always Ready) y aparición goleadora de Valois para empujar al arco libre. Explosión en La Fortaleza y bailecito del colombiano, que le dio dos triunfos al Grana en apenas cuatro días.

La diferencia debió ser más abultada. Los dirigidos por Pellegrino generaron varias ocasiones para terminar más cómodos en el resultado. Baroja se lo sacó a Dylan. De ese córner, un errado increíble de Besozzi abajo del arco (tras cabezazo de Carrera). Más cerca del final, una tremenda tapada del arquero ante un misil de Sepúlveda y otro gran achique para evitar el gol de Marcelino.
Always Ready, que terminó con uno menos por la expulsión de Luis Caicedo, no le pateó nunca al arco a Losada y casi ni inquietó, salvo algún intento muy desviado de Triverio. Fue victoria 1 a 0 para acomodarse en el grupo y quedar a tres puntos de Liga de Quito, próximo rival, el martes 28 de abril en La Fortaleza.