El Granate fue de mayor a menor y sufrió un duro golpe en casa: Central Entrerriano lo venció 75-63 con un último cuarto demoledor y se llevó un triunfo clave por la Conferencia Sur.

Lanús arrancó mejor en el Antonio Rotili, con pasajes de buen juego y efectividad repartida. En un primer tiempo parejo y de bajo goleo, el equipo de Manuel Anglese logró imponerse desde la intensidad defensiva y el aporte de la rotación, para irse al descanso largo arriba 37-34, pese a las dificultades para romper la zona propuesta por la visita.
Tras el entretiempo, el Granate mostró su mejor versión y llegó a sacar una ventaja de siete puntos con Mike Henry y Merchant como estandartes ofensivos. Sin embargo, Central Entrerriano reaccionó a tiempo, ajustó su defensa y cerró el tercer cuarto con un parcial que le permitió llegar al último segmento apenas dos puntos abajo.

El quiebre del partido llegó en los minutos finales. Con el marcador todavía abierto (61-60), el Rojinegro fue contundente y castigó cada error local con un parcial 15-0 que terminó por definir el encuentro. Marcos Panozzo fue determinante en la pintura y lideró la remontada visitante, ante un Lanús que no encontró respuestas ni eficacia desde el perímetro.
Con esta derrota, el Granate cortó una racha de tres victorias consecutivas y quedó con récord 14-9, en la sexta posición de la tabla. Lanús tendrá rápida revancha, ya que el próximo compromiso marcará el inicio de su gira por el sur. El Granate visitará a Deportivo Viedma el sábado 15 de febrero, desde las 21:00 hs, en el estadio Ángel Cayetano Arias, con el objetivo de volver a la senda del triunfo fuera de casa.

