Rodrigo Castillo se lamentó por la igualdad que sufrió Lanús sobre la hora en Córdoba ante Instituto tras haber dominado en gran parte del complemento. «Era obvio que ellos se iban a venir con todo e iban a quedar espacios. Los tuvimos, llegamos a su arco, pero faltó meterla«, explicó el goleador, que, en ésta ocasión, se transformó en asistidor de lujo para los goles de Marcich y Moreno: «Pellegrino me da libertad absoluta en cuanto a mí posición».

• El análisis del partido y la bronca por haber quedado tan cerca de traer la victoria para casa.
«Sin dudas, perdimos dos puntos. En el primer tiempo, ellos se encuentran con el gol mediante un penal dudoso. A partir de ahí, fue todo cuesta arriba. Dar vuelta un partido en Primera División no es fácil, y nosotros pudimos hacerlo. Tuvimos para liquidarlo, pero no lo hicimos. Ellos, mediante una pelota parada, se llevan un punto que no sé si lo merecían».
• Primer tiempo de dominio para el local; el segundo para Lanús.
«Ellos venían de dos derrotas. Por eso, en el primer tiempo salieron con todo. Se hizo un partido áspero, trabado. En el segundo, salimos a jugar igual, como lo hacemos siempre. Lo habíamos dado vuelta, y se nos escapa en el final».
«Nos faltó liquidar el partido. Era obvio que ellos se iban a venir con todo e iban a quedar espacios. Los tuvimos, llegamos a su arco, pero faltó meterla».
• No hay tiempo para relajarse.
«Veníamos de campeonar el año pasado. Es lógico que todos los equipos quieran ganarle al campeón. Todavía tenemos que ajustar algunas cosas. Tener siete puntos y estar arriba es un buen comienzo».

• Una nueva faceta para el goleador: ahora, asistidor.
«Pellegrino me da libertad absoluta en cuanto a mí posición. Cuando yo salgo para recibir, pide que alguno llegue al área. Pasó en el segundo gol, que yo salgo y Marcelino termina tirando la diagonal».
Con las dos asistencias ante Instituto, Castillo es el máximo asistidor de la Liga Profesional, con 3. Asimismo, suma 16 G+A en 29 partidos con la camiseta de Lanús.
• Si bien cuentan con mucho poderío ofensivo, hay una cuenta pendiente: mantener el arco en cero.
«Lanús tiene jugadores de mucha categoría: Marcelino, el Toto. Sabemos que a la hora de llegar al arco rival tenemos jerarquía. Después, hay que tratar de defender y agruparnos, cerrarnos mejor como equipo para que nos conviertan lo menos posible».
• Lo que se viene para el campeón.
«En cuanto a nombres, Flamengo tiene un plantel bárbaro. Pero, permitime soñar y que vamos a hacer un gran partido. En la cancha somos once contra once».

