El defensor de Lanús valoró la contundente victoria por 3-0 ante Talleres, en Córdoba, y remarcó la importancia de volver a sumar de a tres después de una racha negativa. Marcich destacó el trabajo que venía realizando el equipo, la tranquilidad para definir las situaciones y la concentración defensiva ante un rival exigente.

Lanús volvió al triunfo y Sasha Marcich dejó en claro cuánto significaba este resultado puertas adentro. «La verdad que lo necesitábamos para el grupo, por cómo venimos trabajando, por todo», expresó el defensor después del 3-0 frente a Talleres.
Al analizar los últimos encuentros, Marcich sostuvo que el rendimiento no siempre había sido malo, aunque los resultados terminaron golpeando al equipo: «A veces estás en mala racha. Veníamos trabajando bien, se nos complicó allá en la altura, y después tuvimos otros dos golpes donde no pudimos hacer goles y nos convirtieron. Entonces eso te da bronca. Pero, gracias a Dios hoy ganamos«.
Para el jugador, la diferencia en Córdoba estuvo principalmente en la eficacia y en una mayor serenidad en los metros decisivos: «La actitud siempre fue así. Obviamente, capaz estábamos imprecisos. Hoy tuvimos un poquito más de tranquilidad y eso hizo que también hiciéramos los goles».

Marcich también puso el foco en la jerarquía del rival y en la forma en que Lanús interpretó el partido. El Granate no sólo cortó la serie adversa, sino que lo hizo con una goleada como visitante ante un Talleres que llegaba en buen momento. «Sabemos que es un gran equipo. Sabíamos que no nos podíamos descuidar atrás, pero que iban a haber espacios, así que creo que los aprovechamos bien«, explicó.
La lectura del defensor resume una noche en la que Lanús encontró equilibrio entre solidez y eficacia: se mantuvo atento en su campo, aprovechó los espacios que dejó Talleres para conseguir un triunfo que, por el contexto y por la forma, puede representar un punto de inflexión para el equipo.

