El Granate se impuso por 3 a 0 ante Riestra, en condición de visitante, en un partido intenso y de mucha fricción. Allan Wlk, en dos oportunidades, y Felipe Peña Biafore marcaron los goles de un equipo que supo golpear en los momentos justos y terminó construyendo una victoria contundente.

Lanús intentó manejar la pelota desde el comienzo y atacar con sus extremos a pierna cambiada, con Besozzi por izquierda y Sepúlveda por derecha. A los 10 minutos, Riestra estuvo cerca tras una mala salida de Cardozo que terminó con un fuerte remate de Díaz bien controlado por Losada. Pero de esa misma acción nació la contra del Granate: Sepúlveda y Salvio combinaron por izquierda, llegó el centro bajo y Allan Wlk anticipó de derecha para el 1-0. El partido siguió siendo abierto y ambos tuvieron oportunidades. Salvio exigió a Arce a los 15′, Losada respondió de gran manera ante Benegas a los 18′ y Sepúlveda desperdició una ocasión muy clara a los 22′. A los 29′, Salvio estuvo todavía más cerca con un anticipo de taco tras un centro de Marcich que terminó estrellándose contra el palo derecho.
El Granate cerró la primera etapa arriba en un encuentro bravo, trabado y cargado de fricción. Riestra tuvo situaciones y obligó a Lanús a mantenerse atento, aunque el equipo visitante también contó con posibilidades para ampliar la diferencia. En el complemento, el desarrollo mantuvo esa tendencia. A los 17′, Lanús generó su primera llegada clara: Besozzi envió el centro, Wlk conectó un cabezazo cruzado y Paz salvó sobre la línea cuando el arquero ya estaba vencido. Riestra siguió buscando y consiguió aproximarse al área de Losada, pero le faltó precisión para transformar esas llegadas en el empate.

Lanús esperó su momento y, en apenas cinco minutos, liquidó la historia. A los 23′, Salvio encontró a Wlk y el paraguayo sacó un zurdazo fuerte y rasante para marcar el 2-0 y completar su doblete. A los 28′, Sepúlveda ejecutó un tiro libre cerrado desde la derecha y Felipe Peña Biafore apareció de cabeza para establecer el 3-0 definitivo. El Granate convirtió cuando tuvo que hacerlo, manejó la ventaja y terminó resolviendo con autoridad un partido que durante buena parte de la noche había sido disputado y exigente.