Lanús venció a Villa Mitre por 88-74 como visitante, mostró carácter pese a la ausencia de su capitán Martín Franchino y resolvió el juego con un contundente arranque en el último cuarto.

Lanús pisó fuerte en Bahía Blanca y se llevó un triunfo sólido ante Villa Mitre por 88 a 74. Aun sin su capitán, Martín Franchino, el equipo mostró personalidad y jerarquía para dominar gran parte del encuentro. Desde el inicio impuso condiciones con ritmo en la media cancha y juego interior, donde Henry fue determinante, mientras que la experiencia de Reinaudi y la verticalidad de Merchant sostuvieron la ventaja cuando el local insinuó reacción.
Villa Mitre encontró respuestas cerca del aro y logró pasar al frente promediando el primer cuarto (30-29), pero el Granate recuperó rápidamente el control. En el complemento, la aparición de Johnson fue clave para quebrar el desarrollo: Lanús elevó la intensidad defensiva, encontró variantes en ofensiva y comenzó a despegarse en el marcador.

El quiebre definitivo llegó en el inicio del último parcial. Un contundente 9-0 estiró la diferencia a 17 puntos (61-78) y dejó el partido prácticamente sentenciado. Aunque el local intentó reaccionar con tiros exteriores de Blanco, no logró sostener una racha que pusiera en peligro la victoria visitante. Con mejores porcentajes y mayor profundidad de plantel, Lanús cerró una noche convincente y se trae de Bahía Blanca un triunfo de peso.
El próximo desafío para el Granate será el domingo 22 a las 21:00 hs en el Antonio Rotili, donde recibirá a Provincial de Rosario, actual puntero del torneo con un récord de 18-5. Será una prueba exigente para Lanús, que buscará hacerse fuerte en casa y dar otro paso importante ante uno de los equipos más sólidos de la competencia.

