A los 37 años, el capitán y emblema granate celebró la consagración en el Maracaná y destacó el trabajo colectivo que llevó a Lanús a otra noche inolvidable.

Carlos Izquierdoz lo gritó con el alma. “Tengo 37 años, no me van a ver correr más”, lanzó entre risas y emoción tras una final extenuante. El Cali, capitán de Club Atlético Lanús, reconoció que el equipo pasó largos tramos corriendo detrás de la pelota, pero valoró el desgaste final del rival: “Veíamos que estaban acalambrados, tenían dos o tres jugadores así. Terminamos manteniéndonos mejor nosotros”. Y el premio fue gigante: dar la vuelta olímpica nada menos que en el Maracaná.
“Hay que ser valiente para hacer historia”, aseguró el defensor, orgulloso de un club que —según sus palabras— la viene remando desde abajo. Izquierdoz habló de años de trabajo, de gente comprometida y de un grupo que entiende rápidamente los valores de la institución. “Hoy recolectamos los frutos de tanto trabajo”, remarcó, destacando que la consagración no es casualidad, sino consecuencia de un proceso sostenido.
En lo personal, el Cali confesó que regresó con un objetivo claro en la recta final de su carrera: terminar al 100% y aportar experiencia. “No tenía ganas de venir a ocupar un lugar ni a sacarle el puesto a un pibe. Quería sumar y potenciar”, explicó. Con liderazgo y vigencia, Izquierdos volvió a ser protagonista en otra noche internacional que ya quedó grabada para siempre en la memoria granate.


1 Comentario
GRACIAS CAPITÁN… GRACIAS A TODOS LOS MUCHACHOS DE ADENTRO Y FUERA DE LA CANCHA ..Y AL CUERPO TÉCNICO QUE LES TAPÓ LA BOCA A VARIOS MALA LECHE AMARGADOS… SEGURAMENTE AHORA SE LLAMAN A SILENCIO…. VAMOS LANUS SIEMPRE ADELANTE…