El capitán de Lanús cuestionó decisiones puntuales en la derrota ante Argentinos y remarcó la falta de coherencia en el uso de la tecnología.

Carlos Izquierdoz no esquivó la polémica y apuntó directamente contra el VAR -a cargo de Sebastián Habib- y Lamolina tras la caída 2-1 ante Argentinos Juniors.
El defensor marcó una clara disconformidad con los criterios arbitrales y dejó en evidencia su frustración: aseguró que hubo un penal a Ramiro Carrera que ni siquiera fue revisado, mientras que en la mano de Tomás Guidara sí intervinieron desde la cabina.
“Si lo llaman para eso, ¿por qué no lo llaman para la otra también?”, cuestionó, y remató con una frase contundente: “La disparidad de criterios eso me mata, porque no sabés cuándo confiar”.
Más allá del arbitraje, el capitán analizó el desarrollo del partido y reconoció que Argentinos fue superior en el primer tiempo, dominando la pelota y el ritmo del juego. En el complemento, lamentó los dos “mazazos” que recibió el equipo en pocos minutos, lo que terminó condicionando el resultado. “Nos despertamos tarde después de los dos goles y ya era tarde”, resumió con autocrítica.
Por último, Izquierdoz dejó en claro que el equipo debe dar vuelta la página rápidamente en un calendario exigente. Si bien mencionó la cercanía de desafíos importantes, puso el foco inmediato en el próximo compromiso: “No podés regalar ni un segundo. Regalamos diez minutos y Argentinos nos ganó. Primero hay que poner la cabeza en Platense y ganar ese partido, después veremos lo que viene”.

