El capitán alcanzó los 200 partidos y superó los 1.500 puntos con Lanús, que además cerró la fase regular con un triunfo en el Rotili.

Lanús vivió una noche especial en el Antonio Rotili, de esas que quedan marcadas más allá del resultado. El equipo cerró la fase regular con una victoria, pero el foco estuvo puesto en Martín “El Melli” Franchino, símbolo granate que alcanzó los 200 partidos en La Liga Argentina.
Antes del inicio, el club homenajeó al capitán en el centro de la cancha. Rodeado de su familia y con todo el estadio de pie, recibió el reconocimiento por una trayectoria construida con esfuerzo, constancia y sentido de pertenencia. El aplauso fue unánime y sostenido, reflejo del vínculo entre el jugador y la gente.

Lejos de quedarse solo en lo simbólico, Franchino también fue protagonista dentro del juego. Con una actuación completa, lideró al equipo en momentos clave y se erigió como el jugador más valioso de la noche, dejando en claro su peso dentro de la estructura granate.
En 26 minutos, aportó 8 puntos, 6 rebotes, 3 asistencias y 3 tapas, además de su habitual presencia defensiva y su capacidad para ordenar al equipo. Su rendimiento volvió a mostrar por qué es una pieza central, tanto desde lo estadístico como desde el liderazgo.
El partido también tuvo un condimento especial: Franchino superó los 1.500 puntos con la camiseta de Lanús en la categoría, un número que se suma a un recorrido impactante en todas las facetas del juego y que reafirma su vigencia.

Con este triunfo, Lanús bajó el telón de la fase regular con una sonrisa, en una noche que combinó resultado y emoción. El capitán fue el emblema de una jornada completa, de esas que resumen lo que representa el club dentro y fuera de la cancha.
El Granate ya tiene asegurada su clasificación a los playoffs y ahora deberá aguardar otros resultados para conocer en qué posición finalizará la fase regular y su camino en la próxima instancia.

