Matías Sarue se despidió del Granate luego de cuatro años al frente del área de Scouting. Fue parte de una etapa marcada por el protagonismo internacional y los títulos.

Matías Sarue cerró su etapa en Lanús después de cuatro años como jefe de Scouting de la Secretaría Técnica. A través de una carta publicada en sus redes sociales, comunicó su salida y se despidió de la institución con un mensaje cargado de recuerdos.
“Es difícil despedirse de un lugar donde uno es feliz”, expresó Sarue, quien destacó especialmente los vínculos construidos durante su paso por el Granate con trabajadores, dirigentes, cuerpos técnicos y jugadores.
Durante sus cuatro años en la institución formó parte de la estructura deportiva de Lanús en una etapa de protagonismo internacional, con las semifinales de la Copa Sudamericana 2024, la consagración en la Copa Sudamericana 2025 y la Recopa Sudamericana 2026 como algunos de los principales hitos.

En su despedida, Sarue recordó varios de los momentos que marcaron su estadía en Cabrero y Guidi: “El Maracanazo, la vuelta en el Defensores del Chaco, los abrazos con la gente en la tribuna, los que atajábamos cuando se caían de los palos festejando el gol contra Fluminense y tantos otros días memorables”.
La salida se produce ante un nuevo desafío profesional: Sarue continuará su carrera en Melgar de Perú, donde asumirá como Director Deportivo. “Lamentablemente, la comodidad no es mi fuerte. Mi deseo de probarme constantemente hace que esté escribiendo este texto”, explicó sobre su decisión.
Hace un año, Sarue dialogó con Fortaleza Granate en una entrevista en la que contó detalles sobre su función dentro del club y el trabajo realizado desde el área de Scouting.
Tras su partida, el equipo de Scouting continuará con Matías Petrone y Facundo Rodríguez, quienes seguirán desarrollando sus funciones dentro de la estructura de Lanús.
Sarue cerró su carta con una frase que reflejó el vínculo construido con la institución durante estos años: “Es difícil despedirse de Lanús, pero me llevo el carnet de socio a donde me vaya. No sé si alcanza, pero es lo único tangible que me queda”.
“El resto me lo llevo en la memoria. Es difícil despedirse. ¡Hasta pronto, Granate querido!”, concluyó.