El Granate cayó 104-97 ante Deportivo Viedma en un partido intenso y cambiante. Tras un muy buen arranque y pasajes de dominio, Lanús no logró sostener la ventaja en el tramo decisivo y terminó cediendo ante un rival que atraviesa un gran momento.

Lanús comenzó mejor, con personalidad y claridad ofensiva. La defensa alta y la eficacia desde el perímetro le permitieron tomar una ventaja inicial y marcar el ritmo del juego. Con confianza en los tiros y buena circulación, el Granate cerró el primer cuarto arriba 31-26, dejando buenas sensaciones.
En el segundo parcial, el local reaccionó. Viedma ajustó en defensa y encontró más fluidez en ataque, aunque Lanús respondió golpe por golpe para no perder terreno. El desarrollo se volvió más parejo y físico, con alternancia en el dominio. Al descanso, la diferencia era corta: 53-50, minima ventaja a favor del Grana.
El quiebre llegó en el tercer cuarto. Viedma elevó la intensidad, presionó mejor las líneas de pase y logró pasar al frente. Lanús perdió algo de claridad y permitió un parcial que inclinó el desarrollo. El local cerró ese segmento arriba 75-71 y ganó confianza de cara al cierre.

En los últimos minutos, el equipo rionegrino fue más efectivo y llegó a sacar una ventaja de dos dígitos que condicionó la reacción granate. Aun así, Lanús no dejó de competir y se sostuvo en el partido hasta el final. Roquez Johnson fue el goleador con 29 puntos, mientras que Robert Whitfield III aportó 17.
Ahora, el Granate continuará su gira por el sur con el objetivo de recuperarse y volver a la victoria. Martes 17 de febrero a las 21:00 visitará a Villa Mitre, en un nuevo compromiso clave por la Conferencia Sur.

