El Granate hizo un gran partido, llevó la definición al tiempo extra con un triple agónico de Noblega, pero no logró sostenerse en el suplementario y terminó perdiendo 94-89 en un duelo intenso y parejo.

Lanús mostró carácter desde el inicio y fue quien tomó la iniciativa en el primer cuarto. Con la conducción de Martín Franchino y la presencia ofensiva de Robert Whitfield, el Granate logró imponer su ritmo y cerrar el parcial arriba 22-20, marcando el tono de un encuentro muy disputado.
La paridad se mantuvo durante el segundo segmento, aunque nuevamente Lanús encontró respuestas para mantenerse al frente. Con aportes importantes de Roquez Johnson y Joaquín Noblega, el equipo granate ajustó en defensa y se fue al descanso largo con una ventaja de 42-39, reflejando el equilibrio del trámite pero también su solidez colectiva.
El desarrollo no cambió tras el entretiempo. El Granate supo sostener la mínima diferencia en un tercer cuarto cerrado, de posesiones largas y alta intensidad. Michael Henry fue clave para que Lanús cerrara el período arriba 65-62 y llegara al último cuarto con chances concretas de quedarse con el triunfo.

En el cierre, Lanús volvió a demostrar personalidad. Cuando el partido parecía escaparse, Joaquín Noblega apareció con un triple decisivo en la última acción para igualar el marcador y forzar el tiempo suplementario. Sin embargo, en los cinco minutos finales el Granate tuvo dificultades para anotar y no pudo sostener el nivel mostrado durante el tiempo regular, terminando la noche con una derrota ajustada tras un esfuerzo que estuvo muy cerca de la victoria.
Para Lanús, el camino sigue de inmediato. El Granate volverá a presentarse este jueves 30 de enero a las 21:00, cuando visite a Centenario de Venado Tuerto en el Mateo Migliore, en un nuevo compromiso fuera de casa. Será una buena oportunidad para dejar atrás la derrota, ratificar el nivel mostrado durante gran parte del juego y seguir sumando en una gira exigente.

