Remontada épica y triunfo agónico ante Villa Mitre

El Granate estampó un furioso sprint final con pasaje 11-0 para derrotar por la mínima 73-72 a los bahienses, como local, y así hilvanar la quinta victoria en fila. Phil Bledsoe aportó 18 puntos y 14 rebotes.

 

Se le esfumaba de las manos, parecía que la racha positiva anclaba en un puerto indeseado. La inconsistencia propia y las virtudes del oponente presagiaban un desenlace adverso. No obstante, Lanús imprimió un cierre furioso, en el que arrojó el resto y con el que clavó un pasaje 11-0 para ganar agónicamente 73-72 frente a Villa Mitre.

El reloj marcaba que restaban 2:50 minutos para la chicharra decisiva, con la máxima del Tricolor en la noche con ese 72-62. Las imprecisiones del Granate, así como la convicción del oponente, no invitaban a pensar que la historia se torcería en ese lapso exiguo de tiempo. Empero, el elenco de Sebastián Saborido encontró fuego para revertir la tendencia y gritar su quinto triunfo consecutivo.

Con este resultado, Lanús confirmó que transita por el mejor momento de la temporada y alimentó su récord a 10-5 (66%) con el que ocupa el tercer puesto en la Conferencia Sur. Por su parte, los Guerreros quedaron con una marca 5-7, para surcar por el 12° escalón.

Dentro de una actuación colectiva irregular, el local tuvo en el extranjero Phil Bledsoe a su mejor hombre con 18 puntos (40% de campo) y 14 rebotes, secundado por Jorge Banegas, que aportó 19 unidades (5/11 de cancha). En el rincón bahiense se destacó Juan Bollo con 15 puntos y 10 rebotes, además de una actuación tremenda de Jano Martínez, autor de 13 unidades, 6 rebotes y 4 asistencias.

El partido comenzó al son de Villa Mitre, que se escapó 7-0, con Bollo (7) como usina. Tras ese arranque magro, el Grana se recuperó y castigó con algunos recobres y corridas, más el desequilibrio de Bledsoe (7) y un ingreso de Franchino muy productivo para proteger la pintura, por lo cual cerró arriba 22-14.

En el segundo capítulo, el local aminoró su marcha, así como el trámite exhibió imprecisiones y tramos de poca lucidez. Villa Mitre se movió bajo la batuta de Jano y una entrada muy productiva de Levy (6). Con bajo goleo, el entretiempo llegó con el anfitrión en ganancia 36-34.

Tras las charlas en vestuarios, Los Guerreros ejecutaron un pasaje muy interesante, con Harina como líder en la claridad y la potencia de Duvanced (8) como definidor. Las acciones fueron dominadas por la visita, que maniató al rival y lo forzó a pérdidas continúas (4) y malos ataques. Saborido movió incesantemente el banco con los juveniles para buscar respuestas, que no encontró. Solo la baja efectividad de libres (6/11 en el cuarto) de los bahienses dejaron el tablero en 56-50.

En el último episodio, Villa Mitre estiró su supremacía en el rendimiento, con un Jano muy movedizo y cerebral, y la concentración colectiva. El visitante se escapó 67-58, con 4:30 minutos en el reloj, lo que obligó al tiempo muerto del dueño de casa. A pesar de los intentos apresurados del Granate, la tendencia no se modificó e incluso se profundizó con el 72-62, a falta de 2:50. De ahí en más se edificó esa reacción impensada de Lanús que derivó en un triunfo muy celebrado.

 

Informe: Prensa Lanús.
Fotos: Julián Maciel (Prensa Lanús).

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